Aún no habían pasado 24 horas desde el inicio de año cuando la Comisión Nacional del Agua (Conagua) anunció que se ponía en marcha la integración del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) a sus funciones. Pero más que una incorporación, debería llamarse una desaparición, señaló el sindicato de trabajadores del instituto (SITIMTA), conformado por investigadores de distintas áreas, quienes se encuentran en espera de la respuesta a las solicitudes de audiencia para frenar el cambio.

Rafael Espinosa, secretario general del SITIMTA, indicó en entrevista con Causa Natura que se busca dialogar con el presidente Andrés Manuel López Obrador, con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), así como con diputados, senadores y sus respectivas comisiones. De no dar resultado, recurrirán a las manifestaciones de a pie.

“La incorporación representa un retroceso para la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación de recursos humanos calificados para el sector hídrico. […] Extinguir al IMTA atenta contra la seguridad nacional del país al tratarse del agua, un recurso estratégico”, señaló Espinosa.

La noticia se publicó de manera oficial el pasado 17 de diciembre. Mediante un comunicado, la Semarnat anunció su reforma administrativa que consistiría en la incorporación del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC) a dicha dependencia, así como del IMTA a Conagua.

Tanto Conagua como Semarnat aseguran que habrá respeto a los derechos laborales del personal de ambos institutos, pero Espinosa describe el cambio como hermético. Incluso, piensa que al tratarse de personal que es cercano a la tercera edad, varios serán jubilados, lo que ocasionaría la pérdida de líneas de investigación de hasta 30 años.

“Es desolador para nosotros quedarnos sin trabajo, pero es más para el país. El IMTA es la continuación del Plan Nacional Hidráulico y tenemos el acervo científico y documental. Si nos absorbe la Conagua no van a darle el valor que realmente tiene esta información”, agregó el secretario.

Sin embargo, para lo que el gremio de especialistas representa un paso atrás en el progreso científico, para la administración federal es una medida de austeridad. De acuerdo con la Semarnat, se trata de una reforma administrativa para “utilizar los recursos públicos en objetivos claros, evitar la duplicidad de funciones y cerrar espacios a la corrupción”.

“Cuando se habla de duplicar funciones, no es así. Nosotros (el IMTA) hacemos la investigación del desarrollo tecnológico y la formación de los recursos. No ejecutamos, la componente ejecutora es la Conagua”, explicó Espinosa.

Los años del IMTA

Durante las últimas semanas, organizaciones y coaliciones, como la Red de Género y Medio Ambiente o la Red ProCienciaMX, emitieron pronunciamientos en contra de la decisión de la administración federal.

Juan Martínez, investigador del Instituto de Ecología (Inecol) y miembro de la segunda red afirma que las instituciones de investigación en medio ambiente se han debilitado desde años anteriores.

“Hay una situación precaria de funcionamiento y lo que vemos aquí es que no sólo hay poco presupuesto, también desaparecen. Todas las instituciones ambientales que conocemos pueden tener críticas, pero yo creo que ningún colega, ningún académico, ninguna de las personas que trabajamos en el sector, hubiéramos imaginado o deseado que desapareciera el INECC o el IMTA”, puntualizó.

Para el investigador Martínez, el siguiente paso estaba en fortalecer la independencia y la autonomía de los centros de investigación.

Si el proceso continúa, esta no sería la primera vez que el IMTA se adhiere a Conagua. De hecho, cuando surgió en 1986, lo hizo dentro de la comisión como una parte tecnológica. Fue hasta su descentralización años más tarde que empezó a dar servicio a organizaciones no gubernamentales e industria privada.

Rafael Espinosa manifiesta constantemente la pérdida de información como una de las mayores afectaciones. Además, comparte que en el sindicato se ha hablado sobre el ingreso de personal joven, que se capacite, para que los compañeros transfieran sus conocimientos y les den continuidad a las líneas de investigación. Pero la propuesta siempre quedó en el vacío.

“Dejar la investigación deja al país a merced de otros que están avanzando fuertemente en este sector. Por ejemplo, Israel, China y Estados Unidos que destinan hasta un 7% de Producto Interno Bruto (PIB) a la ciencia, la investigación y desarrollo tecnológico. Aquí en México no alcanzamos ni siquiera el 0.5%”, explicó.


EL IMTA ha funcionado como institución de investigación y desarrollo desde su fundación en 1986.
Foto: Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.

INECC en el limbo

Mientras el Sindicato de Trabajadores del IMTA espera una respuesta a sus solicitudes de auditorías, las movilizaciones por el INECC se mantienen en silencio.

Al cierre de esta publicación, la Semarnat aún no informaba más detalles sobre la incorporación del instituto. Pero investigadores, como Juan Martínez, hacen mención de la importancia de involucrar a la ciudadanía, en un contexto donde centros de investigación se están viendo amenazados.

“Esto ocurre durante un nuevo año por la reforma energética, que conduce necesariamente al empleo de materiales que contribuyen significativamente al incremento de los gases de (efecto) invernadero en nuestro planeta. En este caso el INECC representa una gran pérdida”.

Como investigador del Inecol, Martínez reflexiona sobre la necesidad de fortalecer otras instituciones que también han sido cuestionadas como la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

Medio Ambiente #IMTA #INECC

Notas Relacionadas

{{ localDate(post.inserted_at) }}
{{ post.comments_count }}   {{ post.likes_count }}
{{ post.title }}